Los artesanos y sus ciudades

Artesanos en Segovia

El modelo de producción industrial ha arrasado parcialmente con la artesanía. Algunos de los productos que llegan a las tiendas y grandes comercios con apariencia de productos artesanos, en realidad...

...proceden de producciones industriales masivas que, con pequeñas variantes, se pueden encontrar en los zocos de medio mundo. En esta sociedad, perpleja por tantos cambios, el que tuvo retuvo y siempre queda un resquicio por donde aflora el agua, es decir, el aliento, el pálpito que dejan las manos en una producción personalizada. En Segovia, ciudad de raíces  pastoriles y campesinas la artesanía late en su arquitectura, no solo a través de los canteros, también de sus esgrafiados y de las tejas de sus tejados, que tanto llaman la atención de los visitantes. Los talleres artesanos de Segovia beben en dos manantiales básicamente, el de los viejos oficios como la alfarería, los tejidos, el grabado, la talla de esculturas, la forja de hierro, los bordados… y el del mundo artístico, es decir, las escuelas de arte que han contagiado al menos en parte a los viejos oficios con diseños y aportaciones renovadas. La ciudad milenaria ofrece de pronto el consuelo de pequeños talleres que salen al encuentro de los paseantes. Repujados de metales, cerámicas, encuadernadores, joyeros, instrumentos musicales, perfumes, pieles, trajes regionales o vidrio. Cómo no va a aparecer el vidrio teniendo a un paso, en La Granja de San Ildefonso, la Real Fábrica de Cristales de cuyas aulas han salido un elenco de artistas. Algunos de los maestros heredaron el oficio de la tradición familiar, otros los han aprendido en escuelas en las que la influencia artística es decisiva. De ahí que figuras relevantes con un estilo reconocible flote también en los pequeños talleres artesanos. Tradición y vanguardia se dan la mano y ponen acento propio frente a un mundo cada día más uniformado.